En otras ocasiones hemos hablado de reparaciones temporales. AIB nos trae hoy una experiencia interesante de una planta para evitar las malas prácticas en cuanto a reparaciones temporales.
El consejo de esta semana viene de uno de nuestros lectores. Ellos han desarrollado en su planta lo que consideran como “La mejor práctica” y desean compartirla con todos nosotros. Invitamos a todos nuestros lectores a enviarnos sus “mejores prácticas” .
Nuestra planta cuenta con un kit para reparaciones temporales. Todos sabemos que las cosas no siempre trabajan acorde con lo planificado y el equipo eventualmente se dañara en el momento menos indicado. En lugar de permitir a nuestros colaboradores hacer un arreglo a la rápida con cualquier material disponible, nosotros proveemos un kit que se encuentra dentro de una caja plástica amarilla en un área accesible de la planta.
El kit incluye: Una orden de trabajo, de tal manera que los requerimientos para correcciones pueden ser elaborados inmediatamente. Cinta adhesiva color amarillo intenso y un marcador negro para poder hacer visible la reparación temporal y poder fechar, esto permite recordarnos que es una reparación temporal. También incluimos amarres detectables por el detector de metales por si existe la eventualidad que se requiera asegurar algo, además, se incluye una recordación indicando que las reparaciones realizadas jamás deben comprometer ni la seguridad de los productos ni la seguridad de nuestros colaboradores.